TESTIMONIO DE CRISTINA
Compañeros todos:
Amado Dios mío; ¡tengo
que dar mi testimonio, otra vez!
Todo comenzó cuando nací desde el vientre, supe cuánto odiaron mi rostro
dónde nací. Mi papá era hermoso y mi madre también, lo más probable es que haya
probablemente querido ser asesinada, pero Dios vino sobre mí.
Mi mamá y mi papá fueron buenos todo el tiempo, hicieron algo por sus
vidas, cometieron algunos pecados, pero siempre la gente se metía con ellos y
ellos no sé si lo apoyaban, pero también vi que eso me convenía, por lo tanto,
ni odio les tuve, porque siempre supe que fui odiada por algo.
Entonces me matricularon en un colegio religioso dónde yo fui aplicada
pero nunca fui honorada y cada vez que lo hacían había una reacción normal de
celos de alguien, por lo tanto, era expulsada porque se supone que otros iban a
tener una vida feliz desde el punto de vista de la televisión que no sé si lo
hace para engañarlos o para consolarlos.
¡Por lo tanto, benditos sean los artefactos electrodomésticos!
Estuve en un Colegio llamado Sagrado Corazón de Jesús hace mucho tiempo,
cuando vivía medianamente pobre en Comas, en cuarto año de primaria me mudé a
San Borja, cambié de colegio al colegio Humboldt y me quedé ahí hasta II año de
Secundaria, dónde tampoco me toleraron, luego estudié y trabajé en casa de mis
padres en un colegio estatal llamado Víctor Andrés Belaúnde entrando a la Biblioteca
Nacional hace mucho, estudiando lo mismo. Luego estudié programación e
informática en I. S. T. P. Paul Muller hasta que me dieron el título que doné
por misericordia porque sé que soy la que sabe programar y curiosamente di una
explicación al mundo que me hackeó porque vi que lo necesitaba por algo
(descuiden yo también busco información porque necesito sobrevivir).
Mi bautismo fue a los 19 años. Di mi testimonio por la red, me juzgaron
terriblemente precisamente por no estar en mi caso, antes de que supuestamente
creyera yo que leyeron la Biblia ¿no? Supe cuántos pretextos más me pondría el
mundo para justificarme desde hace rato. La realidad la gente cree que otra
gente es estúpida, pero yo siempre a mis enemigos veo como ingenuos benefactores, por lo tanto, ni me quejo y siempre los perdono porque sé que mi
rostro los insultaba. REPITO: ¡NO ES QUE NOS QUIERAN, LES PAGAN PARA QUE LES
SIRVAN O LOS UTILIZAN COMO CHIVOS EXPIATORIOS!
Lo que hago usualmente es mejorar mis obras y pagarme las cosas sola
gracias a la voluntad de Dios, ya que usualmente detestan al que me ayuda
simplemente porque creen que no nos conviene su odio, hasta del que me ayuda
(si lo ven desde mi punto de vista desde hace rato estoy que me expío, por eso,
gracias).
Me conviene estar en término mediano en grado social térreo y NO
acostumbrarme a la flojera en ésta historia. Hace rato compré una Galaxia,
estoy jugándomelas por un Supergigante ahora, por lo tanto, me conviene hasta lo adverso
y sé que ya trabajé al menos tengo algo para vivir.
Sugiero a TODOS los padres no acostumbrar a sus hijos al engreimiento.
Porque se van a dar cuenta que tienen que pagar para que les sirvan y cada
centavo es una gran vuelta dónde seguiríamos sirviendo y trabajando duro, para
anular tentaciones venideras.
Detesto los reclamos de gente que usualmente ni explica su caso porque
ni veo la viveza en ni explicar su historia o expiarse trabajando.
Gano haciendo ésta historia y pronto me compraré un Universo.
Ser brillante, hermosa e inteligente es mi caso y la gente se irrita
siempre que simplemente lo digo, precisamente porque los insulta. El mundo se
opondrá a mi frase siempre o le negará el derecho a los demás es saber por qué
yo les perdono eso, porque sé que es un martirio tolerarme.
¡Bendita sea muchas veces mi mamá por eso! ¡Y mi papá también y mis
hermanos y los que me conocen!
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